Capítulo 04

Alternativas sin alcohol

La mesa española es generosa con quienes no beben. No hace falta un brindis con etanol para sentirse parte.

Jarra de agua con limón y romero junto a una copa de mosto
Agua infusionada y mosto: dos clásicos discretos que merecen el mismo cristal que un buen vino.

Opciones que ya están sobre la mesa

Mosto

Zumo de uva sin fermentar. Versiones blancas y tintas, especialmente buenas en Andalucía y La Mancha. Servido en copa, acompaña tapas con dignidad.

Vino sin alcohol

Vino desalcoholizado tras la fermentación. La calidad ha mejorado mucho en los últimos años; busca marcas que indiquen el método de extracción.

Agua con hierbas

Romero, hierbabuena, piel de limón, una rodaja de pepino. En una jarra de cristal sobre la mesa, eleva cualquier comida.

Kombucha y kéfir de agua

Bebidas fermentadas con burbuja natural. Su acidez funciona como la de un vino blanco fresco.

Vermut sin alcohol

Existen versiones excelentes con la misma maceración de hierbas. El ritual del vermut antes de comer se conserva intacto.

Tinto de verano sin

Mosto tinto con gaseosa de limón y una rodaja de naranja. Verano, terraza, cero etanol.

Cómo pedirlo sin explicaciones

En muchos bares de barrio basta con un "una sin, por favor" o "ponme un mosto". La cultura ha cambiado: nadie pregunta ya por qué. Si alguien insiste, una respuesta corta y serena ("hoy no me apetece") suele ser suficiente.

Brindar con agua no rompe el brindis. Lo que se celebra es la compañía.