Capítulo 07
Elección personal
Decidir no beber —de forma puntual o permanente— es tan respetable como cualquier otra elección de salud. No requiere justificación, pero conviene saber por qué.
Razones absolutas para no beber
- Embarazo y lactancia: ninguna cantidad se considera segura.
- Menores de edad: el cerebro sigue desarrollándose hasta pasados los 20.
- Antes de conducir, operar maquinaria o realizar trabajos de precisión.
- Bajo determinadas medicaciones (antibióticos, ansiolíticos, antidepresivos, anticoagulantes).
- Antecedentes personales o familiares de trastorno por uso de alcohol.
- Determinadas enfermedades hepáticas, pancreáticas, cardiovasculares o mentales.
Razones legítimas para reducir
- Dormir mejor —el alcohol fragmenta el sueño profundo—.
- Cuidar el ánimo, especialmente en periodos de ansiedad o tristeza.
- Rendir mejor en el deporte o en el trabajo.
- Reducir gasto y calorías vacías.
- Simplemente, no apetecer.
El derecho a cambiar de idea
Quien bebía socialmente puede dejar de hacerlo. Quien no bebía puede probar. Quien bebe a diario puede pasar a beber solo los fines de semana, o al revés. La identidad alrededor del alcohol no es fija. Lo importante es que cada decisión sea propia, no impuesta por la mesa.
Si te preocupa tu consumoHablar con tu médico de familia es un paso confidencial y gratuito. En la página de recursos encontrarás también líneas de ayuda específicas.